Muchas veces pensamos que si logramos un título en un campeonato o una medalla en una prueba importante eso va a marcar para nosotros un antes y un después.

Yo no creo que eso sea así, según va pasando el tiempo te das cuenta que al final los recuerdos que más te vuelven a la cabeza cuando compites son los de aquellas carreras donde has disfrutado un montón o donde has compartido algo especial con amigos y compañeros. Ojo lo uno no quita de lo otro, para mí lograr este año el Subcampeonato de España de Montaña, así como la plata en el Nacional de Clubs supuso una gran alegría y recompensa personal pero por otro lado hay pruebas populares que me aportan mucho, esto es lo que me pasa con Tetuán.

Tetuán es una carrera de 10km por el distrito de dicho nombre, una dura carrera por sus innumerables cuestas que son un auténtico rompepiernas pero que si las coges el truco se hacen hasta amenas.

Esta carrera lleva ya disputada 10 ediciones de las cuales he ganado cinco; así que el 17 de septiembre pude proclamarme campeona por quinto año consecutivo.

Para mi no solo es especial por ser la carrera que más veces he ganado, es especial por ser la primera carrera en la que participé cuando me mudé a Madrid allá por agosto del 2013.

Recuerdo los nervios de la primera carrera de la temporada, cuando aún estamos empezando a ponernos en forma y llevamos las pulsaciones revolucionadas. No esperaba ganar, pero por suerte en todas las ediciones a partir de la cuesta del km 6 siempre he conseguido tener la victoria en la mano, lo que además te permite disfrutar mucho más del último tramo de la prueba.

La segunda edición que gané fue especial porque compartí carrera con mi compi de equipo Gema Martín y además hice mi mejor tiempo.

Mi cuarta y quinta victoria las guardo aún con mas cariño, porque ya no vivo en Madrid, me volví a Burgos y estos años he reservado ese fin de semana para pasarlo con nuestros amigos de Madrid y correr la Prueba, digamos que antes la tenia al lado de casa jajaja y ahora estoy a 240 km. Estos años he tenido la suerte de ir dominando la prueba desde el principio, controlando mis tiempos e incluso regulando bastante como este año, ya que llegaba ese domingo con 140 km semanales en las piernas y no estaba todo lo fresca que me hubiera gustado.

Por otro lado la gente del barrio, la organización y los voluntarios me tratan genial. El recorrido no es de los más bonitos de Madrid, supongo que hay muchas mas zonas emblemáticas pero llegar al kilómetro ocho subiendo con el sol de cara, recién levantado y atravesar las Torres Kio y Plaza de Castillas tiene su puntillo.

Las carreras son especiales por lo que sentimos en ellas y esto no queda aquí, seis días más tarde vuelvo a Soria, en este caso es mi segunda vez alli, en la Media Maratón. El año pasado la gané sin pensarlo, por delante de la gran Estela Navascues, con un ambientazo estupendo, una organización súper cuidada de mano de Abel AntónFermín CachoRubén García. No podía faltar, aunque estoy en el ecuador de la preparación de la Maratón y quizá no era muy recomendable por que ser también un recorrido exigente, cuando te tratan bien en un sitio hay que ser agradecido porque al final eso es lo que queda.

Fué una carrera diferente al año anterior que fuí segunda hasta la mitad del recorrido y luego apreté. En esta ocasión salí primera y me mantuve porque llevaba bastante ventaja, tanto que regulé de más y en los últimos kilómetros me vi a la segunda que se había motivado con mi captura y se me había echado encima. Pero no pasó de ahí, me conocía el último tramo a la perfección y no dejé que se me acercara del todo. Disfruté la última recta hasta meta como una enana.

Siempre hay que tener carreras especiales apuntadas en el calendario, estas son algunas de las mías.

Jimena Martín