Deltelebre ¡Primer triatlón de la temporada acabado!

Despertador a las 8.30 que bien sienta que un triatlón sea por la tarde y no tener que levantarse a las 6.30 h, pero había que preparar las bicicletas, cargar el coche y poner rumbo a Deltebre.

Una vez cargado el coche con las bicis pusimos rumbo a nuestro destino. Parecía que nos íbamos de casa dos semanas. Por el camino, veía que los árboles se movían demasiado, y al llegar a Deltebre efectivamente: ¡¡¡HOY IBA HA HACER MUCHO AIRE!!!

Preparamos todo el set para entrar al box y dejar las cosas: portadorsales, dorsal, casco, gafas, calas, bicicleta, bambas de correr… Me tendría que haber hecho una lista porque al estar casi medio año sin competir en triatlón tiene sus consecuencias, y es que una se olvida y como consecuencia se estresa muy fácilmente.

Una vez colocadas las cosas nos pusimos de camino a la salida de natación. Para ponernos en contexto, en este triatlón ( si haces la modalidad olímpica como es mi caso) hay que caminar 1.5 km río arriba (que es desde donde se sale), durante el trayecto… digamos que los nervios que tenía iban in crescendo Y es que da igual si es tu primer triatlón o tú décimo si tienes ilusión y ganas, tienes nervios pero nervios buenos claro.

Entramos al agua, y pistoletazo de salida. En mi mente solo iba concentrada en nadar e intentar no pensar en el frío que estaba pasando. Por el lado del río se ve la gente animando y por fin veo el final del tramo de natación, al salir no sentía NI LOS PIES NI LAS MANOS. Intento quitarme el neopreno pero me es imposible. Entro al box y voy corriendo a mí bici, por fin consigo quitarme el neopreno, pero aún me quedan ponerme las calas: se me hace un mundo poder ponermelas y atarlas, que frío tenía en las manos. ¡¡¡Y SIIIIII!!! Por fin consigo ponerme las calas, y a por el sector de Bici.

En la bici era un circuito de dos vueltas, nada más empezar la ida ya me di cuenta que íbamos MUY rápido miré reloj 55 km/ h eso quería decir , que la vuelta iba a ser DURÍSIMA y así fue al dar el giro me encontré lo que todos temíamos: EL AIRE que corre en el Deltebre. Pasamos de ir a velocidades muy rápidas a ir a velocidades muy muy bajas, parecía que estaba subiendo un puerto de montaña y eso que era una carretera llana… Conseguí engancharme a un grupo de triatletas y gracias porque todo el sector de bici se me hizo mucho más ameno!

Pero el gran error que cometí: iba tan atenta en mantenerme estable en la bici y no perder el grupo que NO comí y bebí muy poco. Consecuencia: al bajarme de la bici no tenía fuerzas para correr y las rampas empezaban a aparecer. Así que pensé: MIRIAM sobrevive y haz el sector de correr como puedas.

Y así fue: 10 kilómetros de pura agonía, para empezar no tenía fuerzas, me empezaron a entrar rampas y hacía aire frontal. ¡QUE MAL LO PASÉ! Después de lamentarme, quejarse y agonizar conseguí llegar a meta.

La lección que saqué de este triatlón es que por muy dura que sean las condiciones en la bicicleta tienes que comer y beber para poder llegar a correr lo mejor posible.

Empecé sin ganas de tirarme al agua y terminé con ganas de más.

Con lo que me quedo son con los ánimos de la gente, el ambiente y las ganas de ser el primer triatlón de la temporada y sobre todo con la ilusión de querer hacer muchos más…

Algunos saldrán mejor y otros peor pero la ilusión que ¡NUNCA se pierda!

Miriam Murillo

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Cristina Gómez

Me encanta el deporte y admiro a la gente que lucha por conseguir sus objetivos, que se marca retos, gente auténtica que cree en sí misma y no sigue modas, que hace siempre lo que quiere sin importarle lo que opinan los demás. Los que dan el 100 x 100 a cada momento, los que irradian naturalidad. :)