Las lesiones o molestias, el mal tiempo y otras circunstancias hace que muchas veces no podamos salir a la calle a entrenar.

La elíptica es en mi caso mi sustitutivo, la maquina infernal, como la llama mi entrenador, me ayuda a realizar unos entrenos que de un modo distinto me mantienen en forma y lo que es mas importante, me distraen y sacian la necesidad de salir a dar unas zancadas. Hay gente que se aburre mucho y solo la utilizan para calentar un poco en el gym y luego hacer sus ejercicios de pesas y demás.

Hombre yo no os digo que me lo pase pipa y mas si llevas tres semanas con ella a diario, pero siempre se pueden programar rutinas variadas o hacer cambios de ritmo. También ayuda bastante el paisaje que tengas delante, si es en casa puedes ponerte la tele, si en el gym pues con música; yo aprovecho en el Gym a mirar por la cristalera a la piscina, que siempre hay niños pequeños aprendiendo a nadar o jugando y me distrae un montón, además de echarme unas risas lo reconozco. Cuando hago ratos de 30-40 la verdad que no necesito mucho para animarme, mis canciones favoritas en bucle 🙂 y a veces coincido con algún corredor o conocido que te lías a charlar en la máquina y no te enteras del tiempo.

Mi principal inconveniente con la elíptica es que si hago mucho rato se me empiezan a sobre recalentar las plantas de los pies, entre hormigueo y dolor, es una sensación muy rara jajaja…. Pero bueno 60-70 minutos del tirón dependiendo de lo sensibles que tenga los pies, si que me puedo hacer.

Así han sido mis últimos 20 días, elíptica y día sueltos de rodaje suave; esta vez no revalide título en los 10 km Caja Viva de Burgos

Me hacia mucha ilusión correr, estamos hablando de cuatro ediciones en las que he ganado haciendo muy buenos tiempos y batiendo mis records; perderme la carrera no entraba en mi cabeza.

No tenía referencias de ningún tipo sobre mi estado, solo sabía que el glúteo (piramidal e isquio) todavía me dolían y me tiraban trotando, pero en la elíptica me dejaban entrenar sin dolor.

Salio un dia perfecto en Burgos, apenas aire y bastante buena temperatura. Arrancamos en carrera y nada en los primeros metros ya note que mi zancada iba a seguir siendo la de días atrás, cortita y lenta porque me tiraba un montón. Fui los dos primeros kilómetros con mi amiga Laura, hasta que la mande que tirara para delante que ella tenía que hacer su carrera y yo iba a ir a ritmos de rodaje.

Así lo hice, me quede en un 4’05-4’10, se unió a mi Javi, un popular de Miércoles a Correr, emocionado por compartir kilómetros conmigo… aunque yo pensando en los dolores que llevaba iba con idea de retirarme en la primera vuelta. Cuando llegamos al kilómetro 5 ya me había acostumbrado casi al dolor y decidir aguantar y dar la vuelta con este chico, hacernos más llevadero la carrera.

Me empece a sentir útil porque era capaz de llevarle el ritmo a el y conseguir que lo mantuviese , hablándole y distrayéndole la segunda vuelta se paso enseguida, o por lo menos para mi, puedo decir que la disfrute mucho. Fue otra manera de disfrute la verdad, acostumbrada a ganarla, llegue a meta sonriendo y con una sensación de satisfacción inusual. Me había mentalizado mientras la carrera de que me iba tocar parar varios días, así que el terminar la carrera fue como finalizar un entreno de calidad hasta que pudiera repetir otro.

Esta semana dos días de relax absoluto, miércoles de rodaje y jueves dando apoyo moral a los compis en la pista…. no ha estado tan mal. En nada vuelvo yo a coger ritmo, pero con tranquilidad y visitando a la físio, que me coloque el glúteo medio y mayor en su sitio 😂