Paula Fernández-Ochoa de #vivircorriendo

Consultora de Marca Personal y de Estrategia y Marketing en el sector legal. Socia de +MoreThanLaw. Miembro del Comité de Dirección de Legálitas LAB e Inkietos. Docente en varias universidades, ponente habitual y autora de ebooks y numerosos artículos de marketing y marca personal. Ha sido abogada en MAZARS y GARRIGUES, gerente en LEGÁLITAS y Head of Business Development en ROCA JUNYENT. Licenciada en Derecho y Diplomada en Económicas (ICADE), Postgrado en Administración y Dirección de Empresas (Pompeu Fabra), PDD en IESE y Programa de Dirección de Marketing y Ventas Digital en ESADE. Pero ante todo, lo que creo que me define es mi filosofía de vida y es sobre lo que Cristina Gómez, autora del Blog Mujeres Runners, siendo muy generosa conmigo, porque dice que “eres todo un ejemplo a seguir y que motivas a mucha gente todos los días, eres una fuente de energía”, lo cual me halaga y agradezco enormemente, me ha pedido que escriba en este ejemplar. Ahí va y gracias por tu confianza.

Que a reír no te gane nadie

Quienes me conocéis o seguís en mis perfiles de Instagram @VivircorRiendo y @paulafdezochoa sabréis que soy una persona a la que le gusta vivir al 100%, con una energía desbordante, muy “intensa” me dicen algunos :-p, muy “de los míos”, leal, impetuosa, muy romántica, de disfrutar viajes y montaña y, sin duda, una apasionada del deporte, en especial, de running. Comencé a correr como nos pasa a muchos enamorados de este deporte, por una necesidad de superación. En mi caso fue tras una ruptura amorosa, consciente de que los grandes cambios siempre vienen acompañados de una fuerte sacudida. Necesitaba un espacio nuevo en el que encontrarme y cargar pilas, por lo que empecé a correr sin saber hacia dónde pero sí sabiendo dónde y cómo no quería estar. Y así fue cómo descubrí en el running mi válvula de escape, cómo comencé a disfrutar de momentos únicos de correr con la mirada perdida y las zancadas a ritmo del corazón.

Momentos en los que me sentía realmente “yo” y la fuerza y optimismo me iban creciendo con cada paso que daba. Se produjo el cambio y tomé con fuerza las riendas de mi vida. Como dice Alfonso Alcántara (@yoriento), “Uno no puede elegir cómo sentirse, pero sí puede elegir qué hacer para sentirse mejor. No podemos cambiar nuestra vida pensándola, sino haciéndola”. Y yo lo hice y desde entonces lo hago siempre. Poniendo una gran sonrisa por bandera. Y es que por encima de un deporte, correr es una forma de vida. Entre mis mejores recuerdos hay carreras imborrables como la Desert Run de Marruecos, el Maratón de NYC, el Maratón de Barcelona en el que conseguí mi sub4 o las carreras que he hecho con @EgoísmoPositivo compartiendo emociones e integrando en el deporte a personas con alguna discapacidad y de quienes aprendemos tanto. Las citas ineludibles de mi calendario son las carreras a las que me inscribo.

Foto de Paula Fernandez Ochoa vivircorriendo

Cuando quiero adelgazar ya no es por coquetería sino para sentirme más ligera y poder correr mejor y he incluido en mi dieta espirulina, magnesio, colágeno y muchos otros alimentos y complementos que antes para mí ni existían. La ropa técnica avanza vertiginosamente en mi armario arrinconando a las faldas, y en éste los calcetines y medias compresivas abundan más que mis panties. El tacón pierde altura y ahora uso plantillas. Las revistas de running han ganado la partida a las de moda. Las palabras drop, pronador y supinador, cadencia, descanso activo, fartlek o taping aparecen con frecuencia en mis conversaciones. Y lo mejor, que este deporte me aporta en mi día a día muchos mensajes cariñosos de ánimo, motivación, retos, ilusiones y personas increíbles que vais formando parte de mi vida. También es una filosofía de vida. Corro para mejorar, para divertirme, para superar retos desde el esfuerzo y la constancia, para seguir conociéndome y compartirlo con otros corredores. Corro con mi físico, cabeza y corazón, sabiendo que todo lo que necesito para cruzar la meta que me proponga está dentro de mí y que con cada zancada voy borrando la palabra “límites”. Porque sobrevolando este deporte hay un canto a la esperanza, aprendes a que con pasión, trabajo, esfuerzo, constancia y confianza en ti mismo puedes superar cualquier obstáculo y alcanzar tus retos. Porque de eso se trata la vida. De superarnos cada día y que nuestra meta de hoy sea nuestra salida de mañana. De sentir y hacer sentir emociones que quedan en el corazón y dejan huella.

Siempre sumando. Y siempre, siempre, siempre….SONRIENDO.

Lo importante no es la distancia, el desnivel o el crono, sino la pasión con la que corres y lo FELIZ que te llegas a sentir. Y permitidme que, al ser un Blog de Mujeres Runners, cierre el artículo compartiendo con vosotros toda mi admiración por dos grandes: Kathrine Switzer, la primera mujer que corrió el maratón de Boston y cambió la historia del atletismo femenino. Cuando los maratones eran sólo para hombres, ella demostró que las mujeres
también eran capaces de hacerlo. Harriette Thompson, mujer más anciana del mundo (92 años) en terminar un maratón. de 92 años, consiguió completar el año pasado el Rock n’ Roll Marathon de San Diego, en 7:24,36 horas.
Empezó a correr maratones hace 20 años para recaudar fondos para la lucha contra el cáncer, enfermedad que ella misma padeció y superó. Y ha disputado 17 veces la prueba! Muchos me dais las gracias por motivaros desde
@VivircorRiendo. Y quien tiene que dar las gracias soy yo, por todo el cariño que recibo. Contagiaros mi ilusión y mis ganas de comerme la vida a bocado es mi mayor regalo. Y así, agradecida y con el corazón en la mano, seguimos
con mi particular competición con la que todos ganamos:

“Que a reír no me gane nadie” 😉

Paula Fernández-Ochoa