Otras dos semanas más de buenas sensaciones y lo mejor de todo con reencuentros de los compañeros de fatigas. Estoy muy muy acostumbrada a entrenar sola, lo he hecho toda mi vida, pero desde que volví a Burgos, casi una vez por semana nos juntábamos un grupo de amigos para hacer el entreno de series . En los meses de preparación para el nacional de montaña no me pude juntar con nadie y si a eso le sumamos el verano … al final es mucho tiempo sin compartir sufrimiento con nadie jajaja.

El pasado miércoles tocaron series, una docena de miles que se dice pronto, pero disfrute el entreno como una enana, a ritmo de maratón, Guty me tuvo que echar el freno de mano varias veces, decisión acertada porque de esa manera termine super fresca y con ganas de más. Jorge y Rubén hicieron lo suyo, lo que pudieron que no era poco porque estaba con resaca post-vacacional, pero lo importante es que gastamos la mañana en la pista, con buena temperatura y riéndonos un rato que nos hacía falta.

El resto de la semana lo complete corriendo una milla el sábado, después de una tirada larga ( y yo que pinto en una milla pensareis jeje pues yo también lo pensaba…. pero no lo hice mal eh! en 5’18) y el domingo con un controlado de 6k-1k-6k mejor imposible, mucho más rápido de lo que esperaba en un 3,50 de media fácil. Motivada total ya podía hacer la maleta y es que nos íbamos a Salou.

Y si mi quinta semana de maratón había sido buena con 135km, esta sexta fue mejor. El cambio de lugar, viajar y tener más tiempo aunque solo hayan sido cinco días me han servido para sumar otros tantos kilómetros con unas sensaciones de diez.

Los atletas también nos cansamos de rodar y rodar por los mismos sitios, sobre todo en preparaciones tan largas, por eso es necesario darle un respiro a la cabeza, cambiar las rutas y buscar nuevos senderos; entonces te vuelves a sentir motivado, con ganas de ir rápido y alargar los entrenos.

El lunes de camino a Salou hicimos parada en Zaragoza para ver a mi hermano mayor, no de sangre pero como si lo fuera. Pude conocer la ciudad casi al completo y los rincones mas bonitos. Lo poco que me falto de conocer lo hice por mi cuenta, entrenando 18k por la zona del rio y el Parque del Agua, una zona expectacular, con un circuito de 10km que me sorprendido por su belleza, animales, plantas, unos senderos y carril bici super cuidados…. no se puede pedir mas.

Puedo decir que ahora mismo me encuentro en ese punto de querer alargar los entrenos porque se me hacen hasta cortos. Así es que el resto de los días por Salou no baje de los 18 km diarios, distraída y llevando un ritmo alegre, disfrutando de mi cuerpo y de mi lugar preferido de vacaciones.

Con todos esos kilómetros de rodaje, un controlado de 7k-1k-7k el jueves y todos los kilómetros andando por el parque de Portaventura todos los días, puedo asegurar que volví de vacaciones más cansada de lo que marche. Aun así, el domingo teníamos carrera popular y me anime a ir, después de haber hecho mis 13km correspondientes me puse en la línea de salida para sumar otros tres más.

Se dio el pistoletazo y me vi sola delante ya en los primeros metros, un poco extrañada de que no me siguieran, pero ya puestos en faena solo eran 3km que me había propuesto ir a ritmo y así lo hice con un 3,32-3,35-3,34 di por terminada mi sexta semana de maratón con otros 135km. No me olvide de soltar, no penseis mal. Después de una carrera o entrenamiento de series es fundamental soltar unos 2-3k, estirar e hidratarse bien.

 

 

Septiembre es un mes que me gusta, volvemos a la rutina y todos los que no se han calzado las zapatillas en verano….. se ponen a ello con ganas e ilusión por la nueva temporada. Yo seguiré alimentando mis sueños de kilómetros.

Jimena Martín